Tecnovet de Mexico

Nutrición, Estrés e Inmunología

Por Geni Wren, Bovine Veterinarian, Enero 1996, P. 8-11 d

Traducido por M.V.Z. Fernando González Martínez, 

Tecnovet de México.

 

Las funciones del sistema inmune bovino dependen mucho de los fundamentos
 de nutrición y de la reducción del estrés.

 El sistema inmune de los bovinos es un sistema complejo, con muchos equilibrios que pueden ser influenciados por una diversidad de factores de manera positiva o negativa.  Uno de los factores más básicos es la alimentación.

“El sistema inmune se hace de lo que un animal come,  no puede producir lo que no tiene,” dice Cheryl Nockels, PhD, de la Universidad Estatal de Colorado.  “Nosotros pensamos en construir músculos y poner grasa de lo que nosotros comemos, pero la gente no asocia el sistema inmune con la alimentación.  No hay un sistema inmune funcional sin la alimentación apropiada, ya que sus componentes finalmente vienen de la dieta.  Ningún sistema del cuerpo existirá por sí mismo sin los componentes dietéticos.”

Jim Roth, DVM, PhD, de la Universidad Estatal de Iowa, agrega,  “la alimentación se reconoce como muy importante, pero es frustrante que no existan  respuestas exactas.  Nosotros sabemos sobre los requerimientos diarios y qué se necesita para el crecimiento, pero es más difícil conseguir respuestas para las necesidades del sistema inmune.”

Louis Perino, DVM, PhD, del Centro de Educación Veterinaria Great Plains, en Clay Center, Neb., dice,  “Es importante pensar en el ganado de una manera holística.  El sistema inmune es como los otros sistemas del cuerpo, y cuando el ganado está comprometido en su alimentación su sistema inmune puede ser impactado negativamente.”

Cuando el sistema inmune responde al antígeno, su primer requerimiento es la energía, luego los aminoácidos y otros nutrientes que van a producir los componentes del sistema inmune.

“Un animal joven que intenta combatir una enfermedad puede dejar de crecer porque está desviando la energía y proteínas de su crecimiento para su defensa inmune,” agrega Nockels.  “La sobrevivencia es lo primordial en ese momento y el cuerpo hará lo que sea  necesario para sobrevivir, aún en detrimento del crecimiento.”

El fracaso inmunitario

Perino dice que los gerentes de corrales de engorda con frecuencia dicen a su veterinario que las vacunas, las medicinas o las terapias no funcionan cuando los problemas de salud afectan a sus becerros.  “Un productor no va a llamar y decir ‘el sistema inmune de mis becerros no trabaja’,” dice él.

“Frecuentemente la gente culpa a las vacunas y medicamentos de sus problemas, si bien son los mismos productos en los que usted confía y usa en otros lados.  Los indicadores que nos dicen que el sistema inmune no está funcionando bien son: respuesta pobre a la vacunación, un grado de morbilidad más alto y pobre respuesta a la terapia.”

Perino dice qué cuando se presentan estas quejas, es tiempo para examinar la dieta.  “Usted puede encontrar que la calidad de la energía, proteína y otros nutrientes son inadecuados.  Necesita ver qué es lo que realmente comen los becerros comparado con el análisis de la ración.  Los nutrientes fundamentales como la proteína, energía, vitaminas y minerales pueden no estar en niveles adecuados para llenar las necesidades básicas del animal.”

Bob Coffey, DVM, de Sistemas Biológicos Veterinarios, Newton, Iowa, dice que un equilibrio adecuado de la ración para consumo de materia seca, proteína y energía es el primer paso para ayudar a la función del sistema inmune.  “Por ejemplo, si los becerros se destetan en una dieta de 9 a 10 % de proteína cruda con el consumo de energía muy bajo, aquí el factor crítico es la dieta básica.”

Roth agrega que se tienen que tener en mente las demandas de producción del animal.  “Lo que es adecuado para un adulto en una situación sin estrés o para un animal en crecimiento bajo condiciones óptimas puede ser muy diferente de lo qué requiere un animal que experimente una infección viral o un estrés severo.”

La baja calidad de los ingredientes también puede jugar su parte en el pobre consumo de una ración, aun cuando sobre el papel la dieta sea balanceada, hace notar Perino.  Él dice qué prefiere las raciones receptoras de alta calidad, simples de formular y fáciles de proporcionar.

“Los becerros nuevos y estresados son frágiles y el siguiente error que nosotros hagamos los puede empujar al precipicio,” explica.  “Si los factores de manejo como las raciones son simples, existe menos potencial para errores que pueden afectar negativamente a los becerros.”

Elementos Traza

Un desbalance de micronutrientes puede impactar negativamente el sistema inmune.  Coffey dice que la reacción inmunológica es una respuesta controlada y ciertos procesos de monitoreo y seguridad dentro de las células del animal evitan que el sistema inmune se descontrole y deje de funcionar.

“Muchos sistemas de control son dependientes de algunos elementos traza y vitaminas,” dice Coffey.  “Si el suministro de selenio o cobre no es adecuado, la función de las células blancas de la sangre puede estar disminuida.”

“Los problemas afloran con deficiencias o excesos,” agrega Roth.  “Por ejemplo, el zinc se necesita para activar una hormona del timo que es importante para la maduración de los linfocitos T.  Una deficiencia de zinc se sabe que deprime la inmunidad celular.”

Algunas deficiencias de minerales traza afectan sutilmente al ganado.  “El animal no puede ser tan resistente a la enfermedad, tiene una incidencia más alta de trastornos o no responde a los antibióticos como debería.  Los signos sutiles de una deficiencia pueden ocurrir antes de los síntomas clásicos, por ejemplo el pelo áspero por la deficiencia de zinc se puede notar con anterioridad,” dice Roth.

Nockels ha investigado el zinc y dice qué la mayoría de los pastizales de Colorado contienen 17-18 ppm.  “Cuando se redujo el zinc de la dieta de lo recomendado por el NRC de 40 ppm a 17-18 ppm, no se encontraron cambios importantes en el nivel de zinc del suero o del hígado, pero en un lapso de tres semanas vimos una disminución de 50 por ciento en la eficiencia alimenticia, y nosotros vimos una depresión en la respuesta inmune celular medida por la respuesta de PHA,” explica ella.

La deficiencia subclínica no se notaba a la observación visual porque el ganado se veía bien, aumentando de peso y seguía comiendo.  “La función fundamental del zinc es la síntesis de proteína, el ganado continuó comiendo, pero la energía se fue en la producción de grasa, no hacia tejido magro.  La energía estaba ahí, pero el ganado era incapaz de producir la proteína necesaria.”

Los otros elementos traza también son integrales para la producción de los componentes esenciales del sistema inmune.  El hierro y el cobre, por ejemplo, ayudan en el sistema de transporte de electrones.  La energía que se produce desde este sistema produce a su vez radicales libres.  Antioxidantes tales como el superóxido manganeso dismutasa que funciona en la mitocondria eliminando superóxidos producidos normalmente.

“Cuando se necesita aumentar la capacidad de este sistema, se tiene que tener suficiente manganeso en la enzima para que funcione,” explica Nockels.  “La necesidad de los antioxidantes tiene que ser equiparado a la producción de oxidantes.  Todos estos complejos sistemas tienen que estar trabajando al unísono.”

Asegurando una nutrición óptima

El análisis de los nutrientes del agua, suelo, plantas y alimentos pueden ser importantes para comprender qué deficiencias o excesos hay en la dieta.  Sin embargo, también es importante comprender qué puede y qué no puede decirnos el análisis nutricional.

“El análisis del forraje nos dirá si una planta contiene una cierta cantidad de un nutriente, y si no contiene una cantidad necesaria, obviamente se requiere la suplementación,” dice Nockels.  “Sin embargo, no le dirá a usted que tanto del nutriente en la planta está realmente disponible para el animal.”

“Con frecuencia nos olvidamos, especialmente con los forrajes, que la estructura de la planta evita el acceso adecuado a los macro nutrientes y a los elementos traza.  Las deficiencias severas se mostrarán probando la sangre, pero no dirán nada sobre las deficiencias marginales que pueden ser más problemáticas.”

Coffey recomienda que en una situación de engordador es importante saber los inventarios de alimentos y el nivel de recambio para los diferentes tipos de ingredientes usados en la alimentación.  “Si hay un abastecimiento uniforme entonces el análisis periódico de los ingredientes individuales se recomienda para tener una idea de los valores de energía y proteína que tienen mucho que ver con la eficiencia de alimentación y la ganancia diaria,” dice.

En corrales de engorda que usan un grupo amplio de ingredientes o con cambios frecuentes de ingredientes, Coffey dice que tomar muestras del comedero cada dos a cuatro semanas para hacer análisis es una buena idea hasta que el ganado se ponga en una ración de crecimiento / finalización más uniforme.  “El análisis de la ración tomando muestras del comedero le dirá si lo qué está en la ración que se imprimió de su computadora llega al comedero y controlar el valor de desaparición le dirá lo que se va al ganado.  La verificación hecha de ésta forma es una herramienta, no una respuesta.”

Las deficiencias nutricionales en becerros con estrés alto son aditivas.  “Los becerros no consumirán lo qué la computadora piensa que ellos consumen” dice Perino.  “Ellos comerán los qué quieren, y nosotros debemos basar las raciones en consumos reales.  Nosotros también necesitamos raciones densas, especialmente en becerros con  estrés, ya que el consumo baja.”

Los niveles de minerales traza en el agua pueden incidir en el ganado y Coffey dice que los tres con el mayor impacto son hierro, sulfato y nitrato.  “Un ejemplo es un nivel de sulfato en el agua de 300 ppm que no tiene mucho efecto, pero aumentará el contenido total de azufre de la dieta.  Puede haber un efecto aditivo e inhibir la utilización de selenio y cobre.”

El análisis de suelo para pH en praderas o tierras de cultivo puede ser útil.  “Si usted sabe qué sus alimentos crecen en un pH alcalino, esto significa que va a tener más o menos de ciertos minerales en las plantas,” agrega Nockels.  “Puede significar más selenio disponible, pero también menos zinc, cobre, cobalto y otros.”

“Los clientes, los banqueros y aún los veterinarios pueden ver un programa de alimentación solo desde el punto de vista de la economía y cuánto se gasta en ingredientes o suplementos,” dice Coffey.  “Pero lo cierto es que la economía de una buena alimentación es siempre más lucrativa que la de una alimentación pobre.”

El factor estrés

Una palabra muy escuchada en los 90’s es estrés.  Y cuando nosotros vemos como nos hace sentir - cansados, deprimidos, propensos a ‘enfermedades relacionadas al estrés’, nosotros comprendemos como el estrés puede incidir en la salud animal.

Roth dice que especialmente en animales jóvenes sin un sistema inmune maduro, el estrés puede ser aditivo con otros factores inmunosupresores.  “Detrimento psicológico causado por factores tales como destete, introducción de animales nuevos, restablecimiento de ordenes de jerarquía y otros parecidos pueden ser levemente inmunosupresores,” dice,  “pero cuando se agregan otras causas de inmunosupresión tales como alimentación pobre, infección viral y/o coccidiosis, pueden conducir a una inmunosupresión severa y a una enfermedad que amenace la vida.”

“¿Cuál estrés o conjunto de estreses colocan al becerro en el límite?”  pregunta Perino.  “Cuando los factores estresantes empujan al ganado sobre el borde inmunológico, dando como resultado una enfermedad, que entonces impacta el negocio del corral de engorda.”

El tipo y magnitud del estrés también cuenta.  “Si correteo a un becerro en un pasillo para pasarlopor un chute es estrés, pero no muy malo,” explica Perino.

“Si lo cargo en un camión y lo arrastro a través del país, lo que sí es probablemente una cantidad prolongada e importante de estrés.  Pero el viaje por sí mismo no necesariamente descompondrá el sistema inmune de un becerro pero los efectos aditivos de haberlo destetado, clasificado, tener una interacción social nueva y ser acarreado, todos en un periodo corto, sí pueden hacerlo.  Evitar estos factores estresantes acumulativos es como nosotros podemos intervenir como encargados de la salud de estos individuos.”

Él dice que hay varias maneras para medir el fenómeno inmunológico del estrés.  La producción de anticuerpos, la proliferación de linfocitos, blastogénesis, etc.  “Lo que nosotros cuidamos es como se impacta el resultado final clínico y el balance entre salud y enfermedad.”

Vacunar a los becerros en el corral de engorda inmediatamente después de la llegada ayuda a lograr una respuesta más rápida que postergar la vacunación.  Algunos becerros no responderán a causa del estrés, sin embargo, y Perino lo afirma, es por esto qué los programas de vacunación con la segunda dosis de seguimiento son importantes en algunas situaciones.

“Todos los becerro no pueden responder a la vacunación hoy.  Pero nosotros podemos regresar en 5 ó 10 días y rescatar algunos de los que no respondieron,” explica.  “Dependiendo de la vacuna, podríamos conseguir una respuesta anamnésica en los becerros que si respondieron la primera vez, pero en los que no, obtendremos una respuesta primaria.  Esto levanta el nivel de inmunidad del grupo y cada animal en el corral se beneficia.

Pelear o correr

El efecto fisiológico del estrés es estimular la liberación de ACTH desde la pituitaria la cual actúa sobre la glándula suprarrenal para ocasionar la secreción de cortisol.  El cortisol aumenta la glucosa de la sangre, aumenta el catabolismo de grasa y proteína y disminuye los neutrófilos y la función de las células fagocitarias.  El estrés actúa en la liberación de opiatos, endorfinas y epinefrina.

“El cortisol es considerado como inhibidor del sistema inmune, y puede ocasionar la involución del tejido linfoide, así nosotros no tenemos una base para producir una respuesta inmune,” dice Nockels.  “Estas sustancias están destinadas a hacer ciertos trabajos en las proporciones correctas, pero si un animal se estresa demasiado, estas pueden llegar a ser perniciosas.” 

Nockels dice que la interacción alimentación/estrés reviste especial importancia en animales jóvenes porque el animal que está creciendo rápidamente, tendrá deficiencias nutritivas más temprano, el animal más joven es muy susceptible a estresarse, y el efecto aditivo puede comprometer a un animal que está enfrentando una infección

Identifique el estrés controlable

Louis Perino, DVM, PhD, dice qué controlar el estrés en becerros de corral de engorda es una labor de hacer decisiones de manejo informadas.  “Las malas decisiones de manejo se etiquetan frecuentemente como estrés, y cuando nosotros no somos proactivos tendemos a culparlo de los problemas.”

Dice que una de las decisiones de manejo que podemos hacer es distribuir los factores de estrés a través del tiempo.  “Si nosotros podemos destetar becerros 30 días antes de que sean transportados, significa que ellos no tienen que luchar con ambos factores estresantes a la vez.  Esto es una decisión de manejo.”

Ciertos factores en acopiar, embarcar y alimentar ganado no están bajo nuestro control.  El clima, por ejemplo.  La distancia entre dos sitios cuando transportamos a los becerros.  Pero hay muchos factores de manejo que nosotros podemos controlar, según Perino.

“Usted no puede acortar las millas entre el corral de engorda y la fuente de sus becerros, pero ¿tiene usted que conseguir sus becerros desde tan lejos?  ¿Hay algo más cercano?  Eso es una elección.  Y si yo escojo arrastrar mis becerros desde tan lejos, necesito saber como ésta decisión va a afectar a los animales.”

Usted puede decirle a sus clientes que no compren becerros con alto riesgo, pero Perino dice que puede no ser un buen consejo.  “Alguien ira a comprarlos y ellos necesitan ser capaces de manejarlos.  Yo puedo comenzar por mirar en mi lista de factores estresantes y ver de cuales puedo conseguir librarme.”

Otros factores controlables son decidir quien transporta los becerros, asegurase que sus camiones están limpios al subir el ganado, tomar una ruta directa para minimizar el tiempo de transporte, tener buenas corraletas receptoras y gente capacitada para manejar el ganado en el corral de engorda.

La edad del ganado también debe influir la “lista de estrés”.  Perino dice que el desarrollo del sistema inmune se nivela alrededor de la pubertad, el becerro añojo y la vaquillona son dramáticamente diferentes de el ternero de destete de 200 - 260 kg. que de viene del rancho.  “Ellos pueden ser similares en peso, pero inmunologicamente, uno es casi un adulto y el otro es un bebé,” dice él.

“Usted puede hacer menos equivocaciones con el ganado joven, por lo tanto su lista de estrés necesita ser corta.”

“Nuevamente, nosotros tenemos que ser proactivos,” afirma Perino.  “Nosotros tenemos que disminuir el número total de estrés en la vida de un ternero en un período corto de tiempo desde cuando él entra en el mercado a cuando él llega al corral de engorda y conseguimos que empiece a comer bien.”

 Los suplementos no son “un tamaño que  le queda a todos”

Cheryl Nockels, PhD, dice que es importante conocer el nivel de los macrominerales y de los elementos traza en la tierra, agua y plantas del área (un radio de 5 a 15 kms) antes de comprar suplementos minerales.

“En mi área de Colorado, el selenio es tan alto que le he pedido a la compañía de minerales qué lo deje fuera de los suplementos de mi ganado.  Si usted tiene una deficiencia de cobre, el hierro debería reducirse o dejarse fuera.  Existe gran diferencia entre zonas cercanas de terreno.”

“Algunos clientes quieren sentir que han resuelto sus problemas de minerales tirando un bloque de mineral en el campo o comedero, pero esto es totalmente erróneo,” dice Bob Coffey, DVM.  “Usted debe saber qué y cuánto de cada elemento está en el suplemento, cuánto se consume y si la relación de un de elemento a otro es pernicioso o útil para el animal.”

Jim Roth, DVM, PhD, dice qué el costo de agregar elementos extras debe ser equilibrado por el rendimiento de la inversión.  “Debe observar su situación de manejo bajo ciertas condiciones,” dice él.  “Usted puede exagerar especialmente en minerales traza porque si usted da uno en demasía podría inducir la deficiencia de otro.”

Subsanar las deficiencias de un animal puede mejorar su sistema inmune.  “El enfoque en primer lugar debería ser en que no hay deficiencias o excesos,” dice Roth.  “Los factores de manejo deberían ser los primeros en ser examinados antes de tratar de resolver problemas agregando minerales en exceso.”

Coffey recalca que subsanar un desbalance de minerales traza no resolverá los problemas de un día para otro.  “Toma tiempo para corregir una deficiencia y un alimentador puede tener que esperar un período de ajuste de 30 a 45 días para que los becerros se adapten.”

Da el ejemplo de becerros con deficiencias nutricionales llegando a un corral de engorda con una alta morbilidad y muertes.  “Usted necesita reconocer sus deficiencias, reconocer su inabilidad para responder al estrés y su incapacidad para tener respuesta inmunológica.  Si usted puede ayudar mediante el manejo nutricional, las pérdidas por muerte pueden reducirse mucho.”

 
Volver